anhelé que me abrazaras y fueras consuelo.
Transité envidiosa cuando desahogabas tu furia,
pretendí que esa fueria fuera contra mi.
Circulé en busca de corrientes más cálidas
quise entibiarme, perderme y llorar por siempre
Caminé hacia ti y recibi bofeteadas de arena y sal
deseé entonces que no fueras mar.
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