21 septiembre 2011

Pena que te trasformas en miseria,
como zapato caminante con piedra ajena
el polvo se levanta y las partículas cantan
canciones de guerras y notas bajas...
Ojos porfiados que se reflejan en mi pena
mis manos se encadenan a los zorzales que vuelan
de mi corazón nace un aullido
que permanece escondido aunque meta ruido
puede o no puede seguir con sus notas,
pude o no pude confundirme con mi gotas
metirme y quererme, soplarme y barrerme
Pena que te metes bajos mi cabecera
que tejes harapos como vestimenta
y aun quieres verme fresca y sonriente
aunque por mi yo me duerma.