05 noviembre 2010

Si tarareo las rosas desojadas por los colores de primaveras, las flores perdidas se irán desecando a medida que avanzan los días.
Pronto quedaran como estigma en el jardín de las notar musicales y entorpecerá el viento que lleva colores.
No intento absorver el aroma de las iluciones ni menos el hedor de los espejismos, solo quiero mantener mi nariz serena mientras tarareo.