05 noviembre 2009

Corrosión

Revuelto tu estómago junto al dolor que te dobla, por el sentimiento que te margina de la realidad.
Las nauseas y el vómito inminente.
Tu conciencia sin signo pare, mas bien un "ceda el paso" a las freneticas y violentistas imagenes en la ensaldad de pensamientos que se atropellan.
Ojos desorbitado en búsqueda de objeto digno para distraer, mezclarce entre los colores.
Sienes palpitantes, pesadez de tus huesos y el sudor trabajado por el esfuerzo de mantener la postura.
¿que no los sientes? si te comen por dentro,
se desplazan y te parasitan,
entre tanto el canto moribundo de tus ansias y tu podrida voluntad
nudo en la garganta de larvas que desean ser escuchadas, palabras que nunca darás a la vida.
Y llega la noche con su velo enjuiciador, no te sonrie la luna ni las estrellas guían tu camino...
Te rindes...al fin... ante tus movimientos brutos y esperas a coagular y morir al fin.