27 febrero 2008

La niña


En la butaca de nuevo la encontré…perdida nuevamente entre sus lágrimas de inocente calibre, su carita a la altura de las rodillas y sus labios que me decían tristeza.
De nuevo me encontré con la niña y la niña se encontró con su carita de pena, con sus manitas perdidas y las venas de su sangre marchitada por los días.
Mis ojos confundidos recorrieron a la niña y sus ofendidos ojos cegaron a lo míos…
Su cuerpecillo tembloroso de aire de preguntas sin respuestas.
Nuevamente me encontré con su malgastada inocencia (con lo que queda de ella) ¿Quién fuera capaz de quitarle el aroma a esa flor? Ajada, maltratada temblaba en la butaca (la de sus lamentos). Sus extremidades rígidas a la defensiva del encuentro, su cara bajita enterrada en su pelo.
Así la deje sentada entre sus aflicción de niña abandonada, allí la deje abutacada olvidada, entre sollozos y su respiración entrecortada, mientras la puerta cerraba el sendero, la evitaban y me alejaron de ella.

Volví al rato contra mi pasos con mis brazos y manos entrelazadas a mi pecho. Me atormentaba el recuerdo de sus pequeños sollozos, me atormentaba no haber hecho algo por la pequeña, me cuestionaba mi anónimo accionar.
Despacito abrí el despacho para no encontrarme con sus ojos fríos, que me reclamaría y a suerte mía la encontré dormida dentro del reconocible sillón.
Me acerque con cuidado para no sacarla de su sueño, no quería ver sufrir de nuevo a esa criatura, no mas…por mi accionar ajeno y mi paralizantes sentimientos. Mi insegura mano alcanzo su cabellera revuelta y aprecie su fría carita, la sentí fría… frió de muerto?…deje que se muriera la pequeña?…la deje con sus gotas saladas que la secaron por dentro y le quebrajaron su encanto de niña alegre y me encontré con una pupilas nuevas viejas por los años llorados y la tristeza sola a cuesta…con la cicatriz del eco de la puerta, la cerré nuevamente abandonando su figura, marcada me paseo errante junto a ojos negros de una niña ajena.

09 febrero 2008

Transito de un Martes a un Sabado

¿Cuál es el accionar?...
del temperamento de los años acumulados,
mientras voy por esta estepa de cemento oscuro.
Con olor a frutilla y sabor a viento helado
y no consigo contagiarme de verde, mas bien,
de lo rojo, café de la tierra árida, caliente y siempre seca.
A raros todo es tan repetitivo…
algún flash azul o reflejo dorado me sorprenden.

Y sigo tan parca, indiferencia quizás… no me lo creo
me siento…inmutable en este rinconcillo de latón y felpa gastada
la permanencia me es imposible
(
la grieta perforada de mis pulmones
la arenilla de mi maquina bombeante
)

Me cosquillean los pies…
entretenerme pretendo en el paisaje escurridizo
con el curso, mi polaridad secreta, pero
desnuda.

El reflejo del espejo no da igual,
cálculos mal sacados entre deformaciones de cuerpos
las frecuencias enredadas en mi pelo
mezclando los colores
perpleja y perdida en la ambigüedad.

02 febrero 2008

Un Do


El calibre de una noche inexorablemente rica, presente en mis vías tranquilas y brazos cansados.
Malabaristas de la conciencia efímera con siniestros ojos bajo la oscuridad y el humo del tabaco en combustión.

La resonancia es perfecta, ningún detalle queda sumergido por aparente alboroto
Mientras me dejo llevar por esta melodía que me hace caer en sueños e imagino,
las ilusiones concisas bajos mis parpados cerrados, me envuelven con deseos de permanecer en aquella melodía, junto a esa canción.

No deseo contemplar el mundo,

mas bien,

que al abrir mis ojos el mundo ya no exista.


Es pequeño el espacio donde esta melodía resplandecerá hasta que su ultima nota se

seque

y me arroje

a los detalles, al humo y a esos ingeniosos ojos funestos.